ESPACIOS ESPECTRALES EN ESCRITORAS DE CENTRO Y SURAMÉRICA: MARGINALIDAD, CULTURA Y POLÍTICA EN LAS LITERATURAS DE LOS SIGLOS XX Y XXI
Esta propuesta de simposio se sitúa en el campo de la literatura escrita por mujeres -incluidas mujeres trans- en Centro y Suramérica. Más específicamente, aquella literatura en la que se generan representaciones de escenarios que nosotras denominamos «espacios espectrales». Es decir, territorios que existen fuera del imaginario dominante, capaces de mostrarnos aspectos aterradores que solemos rehusar mirar. Para ello, se requiere considerar que «La figura de lo espectral y la narrativa del haunting o asedio constituyen una forma de memoria narrativizada [… y] la espectralidad o asedio surge como la estética opuesta a condiciones o modos discursivos generados por la violencia […]» (Ribas-Casasayas 13) en la contemporaneidad.
Los «espacios espectrales» pueden entenderse como mecanismos de contestación que ponen de manifiesto la existencia de sujetos, seres y modos de pervivencia marginales y marginalizados. Son espacios que anticipan acontecimientos sombríos de ruptura política, económica, sociocultural, o del orden establecido. Así, la extrañeza, el desamparo, la desubicación, el desarraigo, la desarticulación temporal (Blanco y Peeren 395) son síntomas de la alienación espacial, la pérdida del lugar, el estar fuera de sí. En las literaturas aquí convocadas pueden leerse estos espacios en los que lo espectral es una ausencia que se presenta tangible, y señala intersticios entre el pasado y el porvenir, la vida y la muerte, la distopía y la utopía, o lo que solía ser y se ha perdido para siempre.
Queremos dedicar esta propuesta a las literaturas escritas por autoras, dado el amplio movimiento estético en torno al «giro espectral», en que, en el contexto de Centro y Suramérica, las escritoras han cobrado relevancia por el tratamiento de las estructuras narrativas, los puntos de vista, la agudeza y la sensibilidad expandidas con que suelen asumir esto que llamamos «espacios espectrales». Desde María Luisa Bombal (1910-1980), hasta autoras vivas como Fernanda Melchor, Agustina Bazterrica, Elaine Vilar Madruga, Luciana Sousa, por mencionar algunas, podemos encontrar cómo en sus textos los espacios espectrales son, justamente, aquello que se traslapa, se superpone, se yuxtapone, o se diluye en los opuestos a lo racional, a lo establecido, lo hegemónico. A través de situaciones límite en que emergen diferentes matices de violencia, lo espectral toma forma mediante el asedio: en las obras se configuran borramientos, desapariciones, fosas comunes, bosques talados, lagunas desecadas, lugares marginados, cuerpos relegados o negados, que nombran y entrecruzan un fenómeno no exclusivo ni excluyente, sino un «espacio espectral» (in between) transicional.
