LIDERAZGOS Y EJERCICIOS DEL DERECHO A DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS AMBIENTALES EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
La gran crisis multidimensional de Morin (2021), la crisis civilizatoria de Mariátegui (1928), de Fernández Buey (2009),o de Riemen (2010), son construcciones teóricas con plena vigencia en tiempos donde la triple crisis planetaria -de biodiversidad, climática, y por contaminación (PNUMA, 2021)- conserva en la agenda pública el urgente deber de ocuparse por la formación de ciudadanías que susciten transformaciones en las competencias de las personas, en las formas de pensar y de sentir la humanidad, desarrollando una conciencia de especie con una identidad que supere cualquier parámetro de discriminación. La crisis civilizatoria se respalda en una comprensión dicotómica de la realidad, donde lo humano y lo ambiental se asumen como dimensiones ónticas escindidas, cuando deontológicamente están obligadas a ser asumidas de manera unificada, una dicotomía que hace del contexto actual un escenario que con amplia distancia a superado los límites del respeto a lo debido, en especial, contra quienes comprenden y pregonan la compenetración entre lo humano y lo ambiental como la plataforma más esencial de la vida. La peor expresión que refleja la crisis en los temas ambientales se presenta con las situaciones que viven las y los defensores de Derechos Humanos ambientales en América Latina y el Caribe, un fenómeno que contrario a decrecer, nutre cifras alarmantes de violaciones y amenazas sobre la vida y la integridad de quienes se empoderan en la defensa de los bienes comunes. El ejercicio de las defensoras y defensores de Derechos Humanos ambientales exterioriza la práctica del derecho a la defensa de los derechos de quienes en muchas ocasiones no tienen voz, de quienes históricamente han estado subsumidos bajo los umbrales del reconocimiento, y de quienes han sido encasillados en la vulnerabilidad que perpetúa la ineficacia de la igualdad material en lo largo y ancho de América Latina y el Caribe. Por eso es momento para preguntarnos ¿Qué es el derecho a la defensa de los derechos ambientales? ¿Qué es se defensora o defensor de Derechos Humanos ambientales en América Latina y el Caribe? ¿De qué maneras se configura como un derecho emergente en las naciones del sur global? ¿Qué experiencias jurídicas y sociales nutren los contenidos y los alcances del derecho a la defensa de los derechos ambientales? ¿Cómo experimentan, significan o perciben las y los defensores de los Derechos Humanos ambientales el ejercicio del derecho a defender derechos? y ¿De qué maneras el ejercicio del derecho a la defensa de los derechos viene enfrentando la crisis climática, de la biodiversidad, y de la contaminación? América Latina y el Caribe ha emprendido nobles acciones para reconocer y proteger los liderazgos en el ejercicio del derecho a la defensa de los derechos ambientales, en donde el acceso a la información, la participación y la justicia impulsan desarrollos jurídicos y políticos que requieren de legitimación y apropiación por parte de los ciudadanos, en quienes, en últimas, se radica el mayor potencial para superar la crisis civilizatoria.
