FRAGMENTACIÓN, VIVIENDA Y DESIGUALDAD SOCIOESPACIAL EN CIUDADES MEDIAS: FINANCIARIZACIÓN Y NUEVOS RETOS URBANOS NO METROPOLITANOS
La diferenciación socioespacial y las desigualdades urbanas se han intensificado en las últimas décadas en estrecha relación con la mercantilización y la financiarización de la vivienda. Aunque estos procesos han sido analizados preferentemente en grandes áreas metropolitanas, su incidencia en las ciudades medias no metropolitanas resulta cada vez más relevante. En ellas, la vivienda ha dejado de ser únicamente un bien de uso vinculado a la reproducción social para convertirse, de forma creciente, en un activo económico, patrimonial y financiero. Este desplazamiento transforma la producción del espacio urbano, intensifica las desigualdades residenciales y contribuye a nuevas formas de fragmentación socioespacial.
Las ciudades medias presentan especificidades que obligan a reconsiderar los marcos clásicos del análisis urbano. Aunque también se ven afectadas por procesos globales, no reproducen mecánicamente las dinámicas metropolitanas, pero tampoco quedan al margen de las lógicas de inversión inmobiliaria, valorización selectiva y precarización del acceso residencial. En estos contextos, los mercados de vivienda suelen ser más reducidos, los parques residenciales más rígidos, las oportunidades de acceso más segmentadas y las desigualdades más visibles en la escala cotidiana. La presión sobre el alquiler, la escasez de vivienda asequible, la concentración de vivienda social o degradada en determinados barrios, la rehabilitación desigual, la turistificación puntual, la conversión de la vivienda en refugio patrimonial y la actuación diferenciada de agentes públicos, privados, financieros e inmobiliarios producen nuevas geografías urbanas de la desigualdad.
El proceso de fragmentación socioespacial adquiere, en las ciudades medias, rasgos particulares. La escala intermedia intensifica la proximidad física entre grupos socialmente distantes, pero no garantiza interacción, reconocimiento ni acceso equitativo a los recursos urbanos. Al contrario, puede hacer más visibles las fronteras simbólicas, las estigmatizaciones territoriales, las formas de evitación cotidiana y las desigualdades en la capacidad de permanecer, desplazarse, acceder a servicios o apropiarse de determinados espacios de la ciudad.
En este marco, la clásica oposición centro-periferia resulta insuficiente para explicar las formas actuales de desigualdad urbana. En las ciudades medias no metropolitanas, la fragmentación residencial y cotidiana se expresa mediante lógicas más complejas de valorización y desvalorización, concentración de vulnerabilidad, segregación de baja visibilidad estadística, desigualdad patrimonial, movilidad diferencial y acceso desigual a equipamientos, centralidades y oportunidades. La financiarización del mercado residencial no solo encarece o restringe el acceso a la vivienda, sino que redefine las posiciones sociales dentro de la ciudad y modifica las condiciones materiales del derecho a la ciudad.
Invitamos a presentar investigaciones que aborden la problemática de la vivienda en ciudades medias y que analicen cómo la financiarización asociada al mercado urbano-residencial transforma las formas contemporáneas de diferenciación, desigualdad y fragmentación socioespacial en ciudades medias no metropolitanas. Serán bienvenidas contribuciones sobre mercado residencial y producción desigual del espacio; segregación, desplazamiento, exclusión o inmovilización residencial; papel de los agentes económicos, inmobiliarios, financieros e institucionales; efectos sobre la vida cotidiana, las prácticas espaciales y el acceso a oportunidades urbanas; vivienda social, vulnerabilidad y estigmatización territorial; así como políticas públicas, estrategias comunitarias o resistencias frente a la mercantilización de la vivienda.
