DIVERSIDAD, EQUIDAD E INCLUSIÓN: PERSPECTIVAS MULTISECTORIALES EN EL ABORDAJE DE LA DISCAPACIDAD Y EL FUNCIONAMIENTO HUMANO
Simposio articulado con las orientaciones de la convención internacional de las personas con discapacidad, para abordar de forma multisectorial la diversidad, equidad e inclusión humana desde un trato equitativo y digno. Se propone un espacio donde personas con y sin discapacidad, mediante ponencias con fundamentación teórica, investigativa o experiencial muestren contextualización histórica, avances, realidades, retrocesos, retos y reflexiones desde la antropología, el urbanismo, la salud, la comunicación, los derechos humanos, la educación, la psicología, los estudios de género y económicos, y movimientos sociales, que dignifiquen la condición humana de las personas y población con discapacidad. Áreas temáticas a tratar: educación inclusiva (experiencias y trayectorias) como derecho fundamental que trasciende las prácticas meramente investigativas, y da cabida a acciones escolares, didácticas y pedagógicas desde la infancia hasta la adultez; salud mental y discapacidad, desde la familia, subjetividad, afectividad, lazo social, inclusión laboral, sexualidad, paternidad y maternidad, como elementos fundamentales para el proceso vital de las personas con discapacidad, dando voz a las experiencias singulares que den cuenta del vínculo con la salud mental de las personas con discapacidad y sus familias; discapacidad, interseccionalidad y justicia social (diálogos para la inclusión y el ejercicio de derechos), con desafíos y avances relacionados con la garantía de los derechos de las personas, cuando se entrecruzan otras dimensiones de la diversidad humana como el género, la edad, la etnia, la condición socioeconómica, la ruralidad y las trayectorias educativas y laborales; aspectos de salud para comprender como la perspectiva social y biológica son complementarias, donde la discapacidad es parte del espectro del funcionamiento humano, y el derecho y acceso a la salud no se deben limitar por la presencia o no de deficiencias, limitaciones en las actividades o restricciones en la participación (los sistemas de salud no deben ser barreras para las personas con discapacidad); la inteligencia artificial y dispositivos tecnológicos como herramientas potenciales y reales que pueden promover una amplia inclusión en diferentes sectores y accesibilidad a la información, pero con riesgos latentes de homogeneizar los contenidos, aplicativos y formas de interactuar en la virtualidad; y el diseño de espacios, entornos y ciudades incluyentes en el que el entorno actúa como facilitador o dinamizador del funcionamiento humano, con la capacidad de diluir aquellas barreras físicas que generen o mantengan situaciones de discapacidad. La discapacidad es un asunto multisectorial y esencialmente humano, ligada al desarrollo y construcción de nuestras sociedades, ligada a nuestra concepción del cuerpo, pero también a como transformamos y nos apropiamos del entorno. Un tema que posee la capacidad de vincular a todos los sectores y campos del conocimiento, y les da espacio y lugar a todas las personas, en el amplio marco de los derechos humanos.
