AMÉRICA LATINA EN LA EDAD DEL DESORDEN GLOBAL. AUTONOMÍA Y POLÍTICA EXTERIOR EN PERSPECTIVA HISTÓRICA (1989–2026)
A más de treinta años del fin de la Guerra Fría, el sistema internacional atraviesa una transformación caracterizada por el desgaste del orden consolidado tras 1989 y por la reaparición de dinámicas de competencia entre grandes potencias. El optimismo asociado al momento unipolar ha cedido espacio a un escenario de incertidumbre, fragmentación institucional y retorno de la geopolítica como eje estructurante de las relaciones internacionales. La rivalidad entre Estados Unidos y China, la erosión del multilateralismo y la revalorización de las esferas de influencia han contribuido a configurar un contexto hoy en día descrito como fase de «desorden global».
En este marco, América Latina ofrece un punto de observación significativo para analizar las formas en que los Estados buscan redefinir sus estrategias de inserción internacional y preservar márgenes de autonomía. La coyuntura más reciente refuerza esta relevancia. Las renovadas prácticas de presión hemisférica por parte de Washington –como lo han probado la agresión a Venezuela y las crecientes amenazas en contra de Cuba — han reactivado debates históricos sobre soberanía, intervención y autonomía en el espacio interamericano.
A partir de estas premisas, el simposio quiere abordar estas dinámicas a través de la perspectiva de las políticas exteriores latinoamericanas, entendidas como instrumento con el que los Estados articulan respuestas a las restricciones y oportunidades del sistema internacional. El objetivo es analizar las continuidades y las transformaciones de las estrategias latinoamericanas de inserción global entre el final de la Guerra Fría y la actualidad. En detalle, la propuesta pretende dialogar con la tradición latinoamericana de pensamiento sobre la autonomía, desarrollada, entre otros, por Juan Carlos Puig y Hélio Jaguaribe y enriquecida por las reflexiones de autores como Roberto Russell y Juan Gabriel Tokatlian. Este enfoque ha situado en el centro del análisis la capacidad de los Estados periféricos y semi-periféricos de ampliar sus márgenes de decisión en contextos asimétricos. En este sentido, la autonomía no se entiende como independencia absoluta, sino como construcción de capacidades para formular políticas exteriores propias dentro de los límites impuestos por la estructura internacional. En continuidad con esta tradición, el concepto de no alineamiento activo ha ganado relevancia en el debate contemporáneo. Más que una postura de neutralidad, remite a una estrategia de política exterior orientada a evitar alineamientos automáticos con las grandes potencias y a maximizar el margen de maniobra en un sistema internacional marcado por la competencia estratégica. Desde una perspectiva histórica, esta noción puede interpretarse como actualización de la tradición autonomista latinoamericana, adaptada a las condiciones de un orden internacional cada vez más fragmentado.
El simposio se propone convocar contribuciones que aborden la evolución de las políticas exteriores latinoamericanas, las relaciones hemisféricas, los procesos de integración regional y las transformaciones del orden internacional desde 1989 hasta 2026. El objetivo último es promover un diálogo entre la historia de las relaciones internacionales y los estudios latinoamericanos, situando a la región no solo como objeto de análisis, sino también como espacio de elaboración conceptual relevante para comprender las transformaciones del sistema internacional contemporáneo.
