EXPERIENCIAS RELIGIOSAS Y ESPIRITUALES: CONFLICTOS, PERSPECTIVAS Y DESAFÍOS HISTÓRICOS Y SOCIOCULTURALES
Las experiencias religiosas y espirituales –pese a la aplaudida exacerbación de los discursos científicos y racionales y de los manifiestos avances tecnológicos– siguen manteniendo un lugar de significativa importancia en la vida de las personas. En la actualidad, pareciera una perogrullada señalar que no operó un tal desencantamiento o reencantamiento del mundo, por cuanto, en el nivel individual, comunitario y|o social, la religión y la espiritualidad siguen permeando los modos de ser-estar en el mundo.
Las manifestaciones religiosas y espirituales son entendidas aquí no como dimensiones epifenoménicas de la cotidianidad, sino, por el contrario, como experiencias que poseen una centralidad e incidencia en todos los ámbitos de la acción humana. En ese sentido, los mundos sociales, naturales y trascendentes –que no están separados en todas las sociedades– confluyen y tienen injerencia en los modos en que las personas habitan dichos universos y, así, se reconfiguran las interconexiones y aproximaciones entre humanos-no-humanos. Estos modos de ser-estar en el mundo, en ocasiones, se traducen en prácticas que pueden resultar conflictivas para uno u otro grupo poblacional, en tanto que, entran en tensiones con las disposiciones de la sociedad dominante y con lo que puede considerarse como su proximidad cultural. Estas problemáticas se ven agudizadas por los procesos migratorios internos-nacionales, pero también diaspóricos y transnacionales que a lo largo del globo influyen en las reapropiaciones y reacomodamientos que las espiritualidades puedan tener en los nuevos lugares de acogida
Así, el simposio apuesta por un diálogo inter- transdisciplinar que considere, desde diferentes aproximaciones teórico-metodológicas, los modos en que el pasado de larga duración, reciente o enfocado en eventos va a atravesar a los sistemas religiosos y experiencias espirituales, incidiendo en las tensiones y conflictos existentes entre estos y las sociedades en que se desenvuelven, pero que, al mismo tiempo, van a contribuir en la conformación de redes de resistencia, apoyo y afrontamiento en frente de diferencias y tensiones sociales tales como los conflictos medioambientales y territoriales, el racismo, la discriminación de género, las distintas formas de violencias estructurales o de facto, entre otras.
En ese sentido, se esperan propuestas analíticas e interpretativas cuyo punto de partida sea la experiencia de las dinámicas religiosas y espirituales, en las que se entronquen teoría-práctica o análisis teóricos derivados de casos sociales concretos capaces de explicitar el lugar que ocupan los sistemas religiosos y espirituales, así como la vigencia y relevancia de los estudios sociales sobre estos fenómenos en el mundo contemporáneo.
